Al llegar la noche
¿Quién no ha tenido una “hora para irse a dormir”? Supongo que nadie, ya que todos empezabamos a acostumbrar nuestro cuerpo, nuestras formas, tras ver una entretenida serie que quitaban justo en lo mejor, tras ver una película romántica por enésima vez, o quien sabe, quizás tras, como suelo hacer ultimamente, sentarse diez minutos y pensar en lo que ha pasado y en lo que pasará.
Que levante la mano quien no ha tenido un sueño. Bien, veo que nadie la levanta. Pero, ¿es esto bueno o malo? Supongo que nadie podría decirlo, pero si me preguntais, considero que es tan bueno (ya que la ilusión y la esperanza son invaluables) como malo (ya que rara vez se cumplen, y esa misma ilusión se queda ahí, expectante). Claro que, puedo estar equivocado.
Al llegar la noche,
sea cuando sea;
al llegar el día,
acabe cuando acabe la noche perpétua,
siempre acabas abriendo esos ojos,
[y viendo la oscuridad,
[y viendo la luz,
que entristece hasta el alma más pura,
que insiste en vivir fugaz.
Por suerte o por desgracia, la noche es tan viva como el día, y tras haberlo comprobado en mi propia piel, he de decir que el ser humano no está hecho, tal y como nos acostumbramos, para vivir en la noche, sino durante el día, como si fueramos unos girasoles que decaen cuando no hay sol que alumbre.
Sin embargo, creo no ser el único que ha soñado con tener alas, o con ser un vampiro y no preocuparme por tener que volver a soñar, y, con ello, recordar. ¿Es recordar tan malo, tan lastimoso siempre? Hay veces, que, como todos, he deseado olvidarlo todo y empezar desde 0, pero siempre te das cuenta que hay unas limitaciones, ya que hay cosas que no deseas olvidar, gente a la que no quieres olvidar.
Quizás no sea lo más acertado el hecho de olvidar mediante el “un clavo saca a otro clavo”, ni es efectivo ya que provoca más dolor del necesario, pero por suerte aún no estoy tan loco. Aún.
Arteriovinquia
¿Qué es la arteriovinquia? No me pregunten a mí. Simplemente oí esta palabra de una gran amiga, y decidí que ese fuera el título del blog que ahora leeis.
Tomadla simplemente como una palabra aleatoria, como algo sin sentido, pero que a la vez contiene todo el sentido del que se puede conseguir. Lo mismo sucede con la propia vida. No sé si os pasará a vosotros, pero me suelo inventar palabras, así al tun tun sin que importe bien la estructura, pero que se sabe de sobra el significado, ya sea por gestos, miradas, o simplemente que se parezca a otra. Por lo tanto, y como decía, igual sucede con la misma vida, ya que la propia vida, el propio concepto de la vida es algo tan amorfo y abstracto, que parece hasta morboso e innecesario el mismo hecho de querer buscar un significado que de más dolores de cabeza de los que ya se tienen.
De esta manera, nace este blog. Un espacio que reúna poesía, vivencias y otras vicisitudes, en lengua española, y con el ánimo de querer llegar a todos. Aceptamos denuncias, clamores, y comentarios, pero sobre todo, mucha mierda.